Palestina entra como estado observador no miembro, en la ONU

Por una abrumadora mayoría, la Asamblea General de Naciones Unidas admitió este jueves a Palestina como “estado observador”, lo que implícitamente supone el reconocimiento, por parte de la organización más representativa de la voluntad internacional, de la soberanía de los palestinos sobre el territorio ocupado por Israel desde 1967. Esta decisión, con 138 votos a favor, 41 abstenciones y 9 en contra, abre un nuevo capítulo en un conflicto que se prolonga por más de seis décadas y deja a Israel y a Estados Unidos en el mayor aislamiento diplomático que han conocido jamás.

“La ocupación debe terminar. No necesitamos más guerras para comprender la importancia de la paz”, advirtió el presidente palestino, Mahmud Abbas, ante la Asamblea General. El mandatario proclamó, tras recibir una larga salva de aplausos: “Palestina se presenta en la ONU porque cree que estamos en un momento decisivo, ante la última oportunidad para llegar a la solución de los dos Estados”. “Ha llegado la hora de que el mundo diga basta a la ocupación”, agregó.

La votación no supone la admisión de Palestina como miembro de pleno derecho de la ONU, un paso que corresponde al Consejo de Seguridad, ni tiene consecuencias inmediatas en cuanto a la creación efectiva de un Estado. Pero da a los palestinos renovada legitimidad en su lucha contra la ocupación y llama la atención mundial sobre la urgente necesidad de poner fin a un problema que explica en gran medida el clima permanente de inestabilidad y violencia en Oriente Próximo.

Pese a todo su esfuerzo por reducir la transcendencia de esta votación, el resultado deja claramente en evidencia la posición insostenible en que Israel se encuentra para continuar la ocupación y la difícil situación de Estados Unidos como su único e incondicional valedor. Para EE UU el problema es doble, puesto que sus intereses en la región son múltiples y está obligado a jugar un papel decisivo en la promoción de las negociaciones de paz.

Ahora solo les queda a ambos un intento de contención de daños. Poco antes de la votación, la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, hizo “un llamamiento urgente a las dos partes para que eviten acciones que, de alguna manera, pudieran dificultar la reanudación de negociaciones”. Washington pretende evitar que los palestinos acudan, como pueden hacer con su nuevo estatus, a la Corte Penal Internacional (CPI) o al Tribunal Internacional de Justicia de La Haya contra Israel, lo que, definitivamente, alejaría cualquier posibilidad de diálogo, e intenta evitar también que Israel tome represalias, en forma de sanciones económicas o nuevos asentamientos, contra los palestinos. Al mismo tiempo, la Administración procurará que el Congreso norteamericano no congele los fondos de ayuda a los palestinos, lo que será difícil porque el apoyo a Israel en el Capitolio es mucho más categórico que en la Casa Blanca.

Si ninguno de estos escenarios más catastróficos se produce, si nadie trata de aprovechar este momento en su particular beneficio, no es imposible que la votación en la Asamblea General abra el paso a nuevas negociaciones de paz. Pocas veces como en esta jornada en la ONU se habrá visto con tanta nitidez que Palestina está ahí, soberana o no, y que la solución de dos estados vecinos y pacíficos es la única que beneficia a ambos.

Pero esa evidencia, tan solemnemente corroborada en Nueva York, no ha hecho más fácil en el pasado el diálogo palestino-israelí ni tiene por qué, necesariamente, hacerlo ahora. Múltiples factores conspiran en estos momentos contra las negociaciones: la proximidad de las elecciones en Israel, el reciente ascenso de Hamás, la interinidad en la que vive la Administración de EE UU —especialmente su política exterior—, la debilidad de Europa para convertirse en agente promotor de la paz. Todo eso se podría superar si los principales protagonistas, Israel y los palestinos, tuvieran voluntad de llegar a un acuerdo. Como se demostró en Oslo en 1993, ambos son capaces de entenderse, por encima de cualquier adversidad, cuando quieren hacerlo.

Sin embargo, Israel considera que el reconocimiento obtenido por Palestina en la ONU supone una violación de los acuerdos alcanzados en Oslo, por cuanto equivale a la ruptura del compromiso de hacer las cosas de forma bilateral, sin tener en cuenta los numerosos asentamientos judíos construidos unilateralmente desde esa fecha y la reciente negativa del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de aceptar las fronteras de 1967, aceptadas por Barack Obama, como la base para negociar el estado palestino.

Para Obama esta votación de la Asamblea General es, en cierta medida, una frustración y un fracaso personal. Obama llegó, en la presión a Netanyahu, todo lo lejos que puede llegar un presidente de EE UU que quiera conservar su puesto. Es sabido que el primer ministro israelí no respondió a esa presión. Ahora, también los palestinos desatienden sus recomendaciones y acuden a un foro con larga tradición de proporcionar largas sesiones de aplausos pero muy pocos resultados tangibles.

Fuente: elPais.com

Ellos fracasan por miedosos y ellas, por soñadoras

A Luis las novias le duran dos años, siente que el amor se desgasta o que algo falta… y entonces, busca la siguiente candidata. Luisa se engancha siempre con personas comprometidas, termina las relaciones en pocos meses, y, en reunión de amigas, dice muy convencida y bastante frustrada que "ya no hay hombres". No son los únicos en la compleja búsqueda del amor. Estos casos llegan sin pausa a la consulta de los terapeutas en general, y en particular, a la del doctor Juan David Nasio, reconocido psicoanalista argentino radicado en París, de visita en Buenos Aires para recibir el doctorado Honoris Causa de la UBA. Cuando le hablan de este tipo de situaciones, él no duda en asegurar: "Mi experiencia y mi análisis de las relaciones humanas, me permiten decir que, en el amor, los hombres fracasan por miedosos y las mujeres por ser unas eternas soñadoras ". Y luego, con su carácter pausado pero firme, abriendo más sus ojos claros ante cada descubrimiento del discurso, explica: "En el plano del amor, los hombres que se separan una y otra vez tienen un profundo temor al compromiso, no quieren realmente encontrar una pareja y esto es porque el receptor de su amor ya está ocupado, en general, por su madre". Es a esa mujer primera, aclara Nasio, "a la que sienten que le son infieles" si crean un vínculo real y duradero. "Es la culpa de la traición", culmina determinante como en una obra griega. Y para que quede claro, cuenta dos casos que le tocó tratar. A uno de sus pacientes lo llama Antonio: ya en sus 40 años, está desesperado por armar una familia, pero es abandonado sistemáticamente por sus parejas. "Lo vi muy claro, ellas lo dejan porque él no las valora, no las hace sentirse importantes, repite una mala actitud amorosa. Y todas tienen más de 30 y, a esa edad, no quieren perder tiempo, entonces se van de esa relación sin futuro. En pocas sesiones descubrí que era su mamá enferma, dependiente, la que lo retenía, sólo ella podía ser su amor". A las mujeres con esta problemática las ve sumergidas en un cuento de princesas. "Cuando son ellas las que fracasan a repetición, las que se separan varias veces, la fuente del problema es que tienen ideales que no pueden cumplirse. En palabras simples, son eternas soñadoras", dice y agrega que se les vuelve muy complicado "ver los límites de la realidad". Así, buscan un hombre que no existe, que está sólo en sus mentes, y esto hace que no puedan encontrar "un compañero para la vida". Mientras habla de ellas, revela en la entrevista una teoría que es, al menos, provocadora. "La elección del marido se realiza según el modelo del amor a la madre ", titula el doctor Juan David Nasio y luego continúa explicando que "en la búsqueda amorosa de una mujer, la madre, en su relación profunda, visceral y sensual, es mucho más determinante que el padre". Es lo contrario de la idea dominante según la cual ellas buscan en un hombre a su papá. "¡Esto es a menudo falso! En la elección de su pareja masculina, la mujer es llevada a repetir el amor pre-edípico por su mamá mucho más que el amor edípico por su padre", asegura. Y vuelve al tema que abordará en su próximo libro, la repetición: "Se repite con el marido el vínculo apasionado y conflictivo que se tuvo con la madre durante la infancia o la adolescencia". Fuente: Clarin.com

Benjamin Netanyahu: No habrá un Estado palestino sin reconocimiento del Estado judío

El primer ministro israelí,Benjamin Netanyahu, aseguró que no habrá un Estado palestino hasta que Israel sea reconocida como un “estado judío”, independientemente de “cuántos dedos sean alzados” hoy en la Asamblea General de la ONU.

“La votación en la ONU no cambiará nada en el terreno. No adelantará la creación de un Estado palestino, la alejará. Nuestra mano (…) siempre estará tendida a la paz, pero no se levantará un Estado palestino sin que Israel sea reconocida como el estado del pueblo judío”, señaló el primer ministro.

La votación tendrá lugar en Nueva York a alrededor de la medianoche, después de una intervención del presidente palestino Mahmoud Abbas que será transmitida en directo a toda Cisjordania en grandes pantallas.

Para Netanyahu, la ONU no puede dar un Estado a los palestinos, sólo alcanzable “por medio de negociaciones directas, sin condiciones previas”. “La paz se alcanzará mediante acuerdos entre Jerusalén y Ramala, y no con las declaraciones desconectadas (de la realidad) que son adoptadas en la ONU“, afirmó.

También sugirió que “nadie se deje impresionar por los aplausos en la ONU”. “Recuerdo aún los aplausos que el gobierno de Israel recibió (en 2004-2005) cuando decidió salir de forma unilateral de Gaza. Recibimos aplausos… y después cohetes”, arguyó con cierto grado de cinismo al referirse a la situación en la franja palestina controlada por el movimiento islamista Hamás.

Netanyahu concluyó que “no importa cuántos dedos se alcen hoy contra nosotros, no hay fuerza en el mundo que le convencerá de hacer concesiones en la seguridad de Israel, ni que pueda romper el vínculo milenario entre el pueblo de Israel y la Tierra de Israel”.

Israel responde a España que apoyar el reconocimiento de Palestina es “un error”

La Embajada israelí en Madrid ha advertido al Gobierno español de que apoyar el reconocimiento de Palestina como Estado observador no miembro de la ONU es un «error» porque dificultará la vuelta a las negociaciones entre palestinos e israelíes.

Después de que el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, confirmara este miércoles que España votará mañana en la Asamblea General de Naciones Unidas a favor de conceder a Palestina este nuevo estatus, el portavoz de la legación israelí, Lior Haiat, ha afirmado que, en opinión del Gobierno de Benjamin Netanyahu, apoyar esta solicitud «es un error», informa Ep.

Israel, ha añadido el portavoz, considera que la iniciativa palestina es «destructiva» y «no va a acercar» a las partes a «una solución pacífica al conflicto» ya que, «en vez de mejorar las condiciones para una negociación» hace que ésta sea «casi imposible».

El embajador israelí en España, Alon Bar, ha tenido oportunidad de trasladar este mensaje al Gobierno de Mariano Rajoy, en una reunión que ha mantenido en el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación con el director general para Magreb, África, Mediterráneo y Oriente Proximo, Ignacio Ibáñez. Ibáñez llamó ayer al embajador para informarle de manera oficial de la postura definitiva que adoptaría España en relación con la votación de mañana en la Asamblea General.

Un portavoz del Ministerio israelí de Exteriores, Paul Hirschson, aseguró a Efe que «todo el mundo» conoce el significado de la votación. «Si la reconocen [a Palestina] todo será más difícil. El mundo lo sabe y a pesar de ello votarán a favor. Esta es una mala idea», afirmó al referirse a los al menos 140 países, según fuentes palestinas, que mañana darán el sí a la histórica resolución.

«Coherencia»

García-Margallo ha justificado hoy el voto favorable de España a la petición palestina por «coherencia» con la tradicional postura de nuestro país en favor de la solución de los dos Estados y porque el reconocimiento de Palestina como Estado observador reforzará el liderazgo del presidente palestino, Mahmud Abbas, partidario del «diálogo» con Israel, y por tanto contribuirá a la paz.

El reconocimiento como Estado observador no miembro supondrá para los palestinos elevar su actual estatus en la ONU, donde desde 1974 se les reconoce, a través de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), como entidad observadora. Pero además del reconocimiento simbólico, el nuevo estatus otorgará a la Autoridad Palestina el derecho de hacer uso de los distintos organismos de Naciones Unidas, entre ellos el Tribunal Penal Internacional (TPI), donde podrían presentar denuncias contra Israel. Por el momento, los palestinos ya han dicho que se reservan el derecho de recurrir al TPI si se demuestra que el exlíder palestino Yasir Arafat fue envenenado por Israel o si este Estado emprende nuevas agresiones contra el pueblo palestino.

Fuente: ABC.es

Los palestinos dicen que rechazar su petición en la ONU es ‘apoyar’ la guerra

Este jueves por la tarde la Asamblea General de Naciones Unidaspasará a definir Palestina como un “Estado” en lugar de una “entidad” con el apoyo de una mayoría de países que ya se han declarado a favor.

Gaza y Cisjordania seguirán teniendo el estatus de “observador no miembro” en la organización, pero el paso facilita las denuncias contra Israel y tiene un valor simbólico.

La votación en la Asamblea de 193 países se considera ganada para los palestinos, que cuentan con el apoyo de gran parte de los países africanos, asiáticos y latinoamericanos. Estados Unidos insiste en que votará en contra mientras el asunto divide a la Unión Europea.

Francia ha asegurado que respaldará la petición palestina, como ya prometió el anterior Gobierno conservador, mientras Alemania y Reino Unido son más reticentes.

España votó a favor de la pertenencia de los palestinos en la UNESCOy ahora se inclina a hacer lo mismo, según explicó el presidente Mariano Rajoy este martes. Aquella votación mostró una vez más la división de los Veintisiete: 11 Estados miembros votaron a favor, cinco en contra y los otros 11 se abstuvieron.

El embajador palestino ante Naciones Unidas, Riyad Mansour, aseguró este martes que la paz en Oriente Próximo depende del apoyo a la petición palestina como “un reconocimiento implícito del Estado”para poder negociar con Israel desde condiciones mejores.

Consecuencias

Quienes voten en contra, según los palestinos, lo harán a favor de seguir con las explosiones de violencia como la de la semana pasada en Gaza. “Consciente o inconscientemente acabarán apoyando así la guerra y la destrucción. Tal vez esta guerra ha hecho que la realidad sea más clara”, dijo Mansour. La demanda es, según él, una demostración de que los palestinos quieren “resolver los asuntos diplomáticamente” y pidió a sus colegas que voten “poniéndose del lado de la Historia y de la Humanidad”.

El líder de la Autoridad Palestina, Abu Mazen, ya anunció el pasado septiembre que presentaría ahora una petición a la Asamblea después del fracaso de su campaña del año anterior para conseguir que Palestina fuera un miembro de la organización de pleno derecho.

El cambio al estatus que tiene El Vaticano es menos valioso que ser Estado miembro. La condición de “Estado observador no miembro” permitirá a los palestinos participar en los debates de la Asamblea, cuyas resoluciones no son vinculantes, y, en cambio, no supone un acceso automático al Tribunal Penal Internacional. Aun así, como no hay precedentes con este estatus especial, los palestinos esperan que se acepte su participación en la corte, donde podrían presentar denuncias contra Israel.

El embajador palestino ante la ONU dijo este martes que su misión no va “a correr el segundo día” a La Haya, pero que tampoco quiere “atarse las manos”. “Queremos mantener todas las opciones abiertas… No somos tontos”, dijo en una concurrida rueda de prensa en Nueva York.

El intento menos ambicioso

Los palestinos se han tenido que conformar con esta opción después del intento más ambicioso de Abu Mazen en septiembre de 2011, cuando pidió oficialmente que Palestina fuera el Estado número 194 de Naciones Unidas al Consejo de Seguridad.

Los palestinos ya sabían entonces que no conseguirían los nueve votos necesarios en el Consejo de 15 miembros y que, aunque lo lograran,Estados Unidos vetaría el reconocimiento, pero aseguraron que así se forzarían las negociaciones con Israel. No sólo esa demanda quedó en el limbo, sino que las charlas de paz siguen bloqueadas.

Los palestinos aseguran que, al menos, conseguirán ahora que un órgano de Naciones Unidas reconozca su Estado con las fronteras anteriores a junio de 1967 antes de los asentamientos judíos en Cisjordania.

Quieren que estos límites sean la base para cualquier negociación, igual que Estados Unidos o la Unión Europea, pero el Gobierno de Benjamin Netanyahu no acepta este punto de partida porque dice no responde a la realidad del medio millón de israelíes que viven en el territorio que estaría incluido en el Estado palestino, por ejemplo en Jerusalén Este.

Del antisemitismo en Noruega

El político húngaro de extrema derecha, Marton Gyongyosi, ha instado al Gobierno del país a elaborar una lista de judíos que suponen “un riesgo para la seguridad nacional”, levantando la indignación entre los líderes judíos que ven ecos de las políticas fascistas que llevaron al Holocausto.

El líder del partido político Jobbik, el tercero más importante del país, ha señalado que la lista es necesaria debido a las tensiones generadas tras el reciente conflicto de la Franja de Gaza y que debería incluir a miembros del Parlamento.

Los rivales políticos de Gyongyosi han denunciado frecuentemente los insultos antisemitas y la dura retórica que emplea contra la minoría gitana del país. Sin embargo, Jobbik nunca antes había hecho un llamamiento público para la creación de una lista de judíos.

El llamamiento llega después de que el secretario de Estado para los Asuntos Exteriores, Zsolt Nemeth, anunciara que Budapest estaba a favor de una solución pacífica al conflicto entre israelíes y palestinos que beneficiara tanto a los israelíes con ascendencia húngara como a los judíos húngaros y a los palestinos que viven en Hungría.

Según un vídeo publicado a última hora del lunes en la página web del partido Jobbik, Gyongyoni declaró ante el Parlamento que ya sabía “cuánta gente de ascendencia húngara vive en Israel y cuantos judíos israelíes viven en Hungría”.

“Creo que un conflicto como ése hace que sea oportuno registrar a la gente de ascendencia judía que vive aquí, especialmente a aquellos que trabajan en el Parlamente de Hungría o en su Gobierno, ya que representan un riesgo para la seguridad nacional de Hungría”, explicaba el líder de Jobbik en el vídeo.

“Soy un superviviente del Holocausto“, ha declarado el director ejecutivo de la Asociación de Congregaciones de Judíos de Hungría, Gusztav Zoltai. “Para la gente como yo, esto genera un temor salvaje, a pesar de que está claro que esto sólo tiene fines políticos. Esto es la vergüenza Europa, la vergüenza del mundo”, ha añadido.

El Ejecutivo húngaro ha publicado una concisa condena sobre estos comentarios. “El Gobierno rechaza estrictamente las voces extremistas, racistas, antisemitas de cualquier tipo y hace todo lo posible por suprimirlas”, ha manifestado la oficina del portavoz del Gobierno.

Gyongyosi ha tratado de restarle importancia a sus comentarios este martes argumentando que se refería a los ciudadanos con la doble nacionalidad húgaro-israelí. “Pido disculpas a mis compatriotas judíos por mis declaraciones que han podido ser malinterpretadas”, ha replicado en la página web de su partido.

El discurso antisemita de Jobbik evoca de forma frecuente un libelo de sangre con varios siglos de antigüedad que acusa a los judíos de usar sangre cristiana en sus actos religiosos. ” Jobbik ha pasado de representar supersticiones medievales a representar abiertamente a la ideología nazi”, ha afirmado el rabino jefe de la Congregación Judía Unificada de Hungría, Slomo Koves.

Jobbik se registró como partido político en el año 2003 y fue ganando influencia a medida que se radicalizaba, despreciando a los judíos y a la comunidad romaní del país, formada por 700.000 personas. El grupo ganó notoriedad después de fundar la Guardia Húngara, un grupo de vigilancia desarmado que recuerda a los grupos de extrema derecha de la Segunda Guerra Mundial. Accedió al Parlamento en las elecciones de 2010 y actualmente ocupa 44 de sus 386 escaños.

Fuente: europaPress.es

Hamas se prepara para la próxima

¿Por qué se produjo la guerra Israel-Gaza? Principalmente, por la ocupación, dijeron Hamás y muchos otros en los medios.

¿Qué ocupación? Hace siete años, a la vista del mundo entero, Israel salió de Gaza. Desmanteló todos y cada uno de los asentamientos, retiró a todos y cada uno de sus soldados, evacuó a todos los judíos y no dejó nada ni a nadie tras de sí. Salvo los invernaderos en que los colonos producían frutas y verduras para la exportación: ahí se quedaron, intactos, para ayudar a la economía de Gaza, pero fueron arrasados en cuanto los palestinos se hicieron con el control del territorio.

Israel declaró entonces internacional su frontera con Gaza, lo que significa que renuncia a cualquier reclamación sobre el territorio y que lo considera una entidad independiente.

En efecto: Israel había creado el primer Estado palestino de la historia, algo que nunca concedieron los correligionarios musulmanes: ni los turcos otomanos ni los egipcios que ocuparon brutalmente Gaza durante dos décadas, antes de ser expulsados por Israel en la Guerra de los Seis Días (1967).

Israel no quería nada más que vivir en paz con esa entidad palestina independiente. Después de todo, el mundo le había exigido incesantemente que intercambiara paz por territorios. Israel renunció a la tierra pero no obtuvo paz alguna.

Los palestinos de Gaza no correspondieron sino que votaron a Hamás, que enseguida dio un golpe de estado y convirtió su Palestina libre en un campamento desde el que librar la guerra contra Israel.

Y guerra ha habido desde entonces. Interrumpida de vez en cuando por treguas ocasionales. Pero para Hamás una tregua –hudna– no es sino una táctica para fortalecerse con vistas al próximo enfrentamiento.

Nunca pretendió la paz.

¿Pero por qué, si Gaza ya no padece ocupación alguna?

Porque Hamás considera que todo Israel es territorio ocupado. Que Israel es ilegítimo, un cáncer, un crimen contra la humanidad, por citar a los líderes del principal padrino y proveedor de armas de la referida organización terrorista palestina, Irán.

El objetivo abiertamente declarado de Hamás es “liberar” –es decir, destruir– Tel Aviv y el resto del Israel pre 1967. De hecho, esa es la raison d’être de Hamás.

En un primer momento, Hamás mató judíos mediante campañas de atentados suicida. Después de que Israel construyera una barrera prácticamente impenetrable, recurrió al lanzamiento indiscriminado de proyectiles contra civiles en zonas populosas.

¿Qué esperaba sacar Hamás de esta última andanada de ataques que empezó con el lanzamiento de unos 150 cohetes sobre territorio israelí? Pues traducir los avances estratégicos que había conseguido recientemente en un nuevo statu quo con Israel, más favorable a sus intereses.

La cuestión es como sigue. El nuevo poderío de Hamás descansa sobre dos pilares. El primero de ellos son sus nuevos proyectiles, sobre todo los Fajr-5, contrabandeados desde Irán y que pueden alcanzare Tel Aviv, Jerusalén… y, en definitiva, la mitad de la población israelí. El segundo tiene que ver con los cambios registrados en el panorama regional: como consecuencia de la Primavera Árabe y la regresión islamista que padece Turquía, Hamás ahora cuenta con el patrocinio y apoyo de importantes Estados del Medio Oriente.

Durante 60 años, la no árabe Turquía fue un fiable aliado de Israel. El giro funesto dado por el premier islamista, Recep Erdogán, alcanzó su apogeo el otro día, cuando calificó a Israel de Estado terrorista. En cuanto a Egipto, hoy en día está en manos de la propia matriz de Hamás, la Hermandad Musulmana. A todo esto, en su reciente visita a Gaza el emir de Qatar prometió un desembolso de 400 millones de dólares.

El objetivo de Hamás era garantizarse que no sufrirán nuevos ataques ni su cúpula dirigente, ni sus arsenales, ni sus plataformas de lanzamiento ni el resto de los componentes de su infraestructura terrorista. El levantamiento del bloqueo militar israelí permitiría la entrada masiva de armas nuevas y todavía más letales. En otras palabras: lo que quería Hamás era inmunidad e inviolabilidad, para que llegado el momento pueda reanudar la guerra en unas condiciones aun más favorables.

Otra hudna más, sí; si bien ésta pergeñada por Egipto y Turquía, potencias regionales a las que Israel debe cuidarse de ofender. Un nuevo paréntesis, hasta que la Gaza de Hamás se convierta en la versión meridional del Líbano de Hezbolá, que con sus 50.000 proyectiles de origen sirio e iraní puede disuadir cualquier ataque preventivo de Israel.

En el alto el fuego del pasado día 21, Israel parece haberse resistido exitosamente a tales exigencias, si bien puede que haya ciertos cambios, cosméticos, en el embargo sobre la Franja. Así pues, ante cualquier choque futuro, Israel seguirá partiendo con ventaja. Israel ha vuelto a defenderse exitosamente.

Pero habrá una nueva ronda de hostilidades, tan seguro como que tras la noche viene un nuevo día. Hamás se encargará de que así sea.

© The Washington Post Writers Group

Israel y las noticias sobre Gaza

El embajador de Israel en España, Alon Bar, ha acudido a Es la Noche de César de esRadio donde ha analizado la situación que vive actualmente Oriente Medio. En este sentido, ha asegurado que se llegó a una situación insostenible con el lanzamiento de misiles que obligó a su país a actuar.

De este modo, Bar consideró que la tregua a la que han llegado Israel y los terroristas palestinos hay que observarla con “un escepticismo sano conociendo el pasado de Hamas”. Por ello, destacó el desafío de mantener un alto el fuego con unos grupos que tienen como ejes fundamentales “la destrucción de Israel y el terrorismo”.

De hecho, el embajador israelí agregó que Hamas gobierna Gaza y su objetivo se centra en atacar a Israel para “matar a civiles”. “Con el dinero que les ha llegado han comprado misiles, no han ayudado a su gente“. Ante esta situación, agregó, “estamos en una situación que nos obliga a vigilar lo que entra y sale de la franja”.

Sobre la actuación de Hamas, de utilizar a civiles para protegerse, el embajador explicó que “Israel tiene el deseo y la obligación de que los objetivos de nuestra actividad sean los terroristas y no los niños”. Por ello, dijo que Hamas comete un doble crimen contra la humanidad al atacar a los civiles israelíes y provocar la muerte de los propios palestinos al lanzar los misiles desde escuelas y hospitales.

Alon Bar también se mostró crítico con una buena parte de la prensa internacional. “Muchos medios escriben de Gaza como si fuera Noruega“. Afirmó que no se informa que está gobernada por un grupo terrorista reconocido como tal por la UE o el silencio sobre el constante lanzamiento de misiles hacia territorio israelí.

Fuente: libertadDigital.com