Católicos amagan con linchar y amenazan con crucificar a evangélicos

Católicos tradicionalistas de la junta auxiliar de San Rafael Tlanalapan, en el municipio de San Martín Texmelucan, amenazaron con linchar y crucificar a evangélicos. Advirtieron que no tolerarán a nadie que no comparta el credo mayoritario en la localidad y advirtieron que los evangélicos deberán irse antes del lunes.

Unos 200 católicos, encabezados por el cura Ascensión Benítez González y por el presidente auxiliar Antonio García Ovalle, se reunieron la noche del miércoles fuera de la capilla de San Isidro Labrador para ir por los 70 evangélicos de la comunidad.

García Ovalle habló con los evangélicos y dijo a los católicos que aquéllos abandonarían el pueblo para evitar un enfrentamiento. Aun así, la turba exigió expulsar a golpes a los protestantes en ese momento.

Uno de los católicos exigió a los evangelicos irse de Tlanalapan antes del lunes 12 de septiembre y advirtió en nombre de sus cofrades que si se quedaban serían crucificados.

“Este pueblo es de católicos. A nivel nacional somos reconocidos por no tener templos ni alabanzas (de otras denominaciones religiosas). Los cristianos vienen de otros lados; no son de la comunidad y no conocemos sus mañas ni sus intenciones. Si no se van el lunes, ya sabemos cómo correrlos, afirmó una mujer”.

Reunidos en la iglesia del pueblo, advirtieron que actuarán por la noche o de madrugada para evitar la presencia de autoridades o periodistas.

Temerosos, algunos evangélicos buscaron la medianoche del miércoles refugio en la iglesia cristiana del Alto Aposento, donde el pastor Josué Ovando Jiménez oraba acompañado por otras 15 personas.

Sólo acudieron dos patrullas y cuatro agentes del municipio de Texmelucan, además del delegado distrital de Gobierno, Roberto Solano.

El primer antecedente de este conflicto en Tlanalapan se remonta a 2006, cuando los evangelicos exigieron a las autoridades municipales acceso a la red de agua potable, que les era negado por los católicos. Cinco años después, en su homilía del domingo pasado, el párroco Ascensión Benítez incitó a sus feligreses a que presionen a los evangélicos para que se vayan del pueblo.

Los evangélicos interpusieron ante el Ministerio Público de Texmelucan una constancia de hechos por los delitos de agresiones y los que resulten, con el número de expediente 1295/2011.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2011/09/09/estados/037n2est

El gobierno expulsa a 50 familias evangélicas por presión de católicos

La Secretaría General del Gobierno del estado de Puebla cedió ante las presiones de católicos tradicionalistas de la comunidad de San Rafael Tlanalapan al ordenar, en contra de la libertad de culto, la expulsión de 50 familias de cristianas evangélicos del poblado. El pasado miércoles los católicos fieles al cura local Ascensión Benítez González les amenazaron con crucificarlos y lincharlos si no se habían ido antes de hoy lunes.

Los pocos cristianos evangélicos a los que se les ha permitido quedarse en Tlanalapan, por ser oriundos de dicha comunidad, se les ha solicitado que los servicios religiosos los realicen en otras comunidades vecinas.

El conflicto de intolerancia religiosa ocurre luego de que unos 200 católicos de Tlanalapan se reunieron la noche del miércoles pasado fuera de la capilla de San Isidro Labrador, convocados por el sacerdote del pueblo, para expulsar a 70 cristianos por no compartir el credo mayoritario y los emplazaron a abandonar la comunidad antes del lunes.

Las 18 horas del domingo era el momento que los católicos habían fijado como plazo límite para expulsar a los cristianos del pueblo; por lo que se esperaba que se informara del posible acuerdo al que las autoridades auxiliares habrían llegado con la Secretaría General de Gobierno para solucionar el grave conflicto de intolerancia religiosa. Finalmente el delegado de Gobierno del Distrito VII, Roberto Solano Pineda, informó que el acuerdo tomado con la autoridad local es que se tendrían que irse los evangélicos no originarios de Tlanalapan, pues “el gobierno estatal no les garantiza su seguridad”.

Ante lo que se presumía que iba a ocurrir, la noche del pasado sábado el pastor y otras familias salieron con maletas y algunas cosas del inmueble. Se acusaba al pastor de querer “conquistar más adeptos a su religión”.

“Lo mejor es que los cristianos (evangélicos) se vayan, porque no podemos garantizar su seguridad, y no queremos que pase lo de hace 18 años, cuando el mismo padre Ascensión incitó a un grupo de católicos a expulsar a golpes a una familia completa, incluida niños, y a quemarle su vivienda, por el hecho de profesar otro culto”, aseveró un funcionario local.

VIDEOS PRUEBAN LOS ATAQUES
Antes de su salida del pueblo, el pastor Josué Ovando Jiménez aportó videos como pruebas de los ataques que recibió por parte de un grupo de católicos y del sacerdote Ascensión González Solís, durante la reunión que mantuvo con personal de la Secretaría General de Gobierno.

Hay que destacar que no todo el pueblo de Tlanalapan está en contra de los cristianos evangélicos. Pero tienen miedo. Los pocos vecinos que accedieron a hablar sobre el tema lamentaron que ni la autoridad auxiliar ni el gobierno del Estado le hayan puesto un freno al sacerdote, quien, aseguraron, goza de poder político, lujos y canonjías en el poblado.

Fuente: http://www.protestantedigital.com/ES/Internacional/articulo/13311/Gobierno-expulsa-50-familias-evangelicas-por