Billy Graham y Roma (I/VI)

“Es una cosa invitar inconversos Católicos Romanos a una reunión evangélica a escuchar el evangelio ser predicado, pero es otro asunto ir a una reunión donde Católicos Romanos, y sacerdotes Católicos Romanos que están firmemente en Roma, estén predicando desde la plataforma.” –Noticias Cristianas, Junio 26, 1988.Nada más simple evidencia la bancarrota del Nuevo Evangelismo que sus coqueteos con Roma, y en este reporte intentamos señalar este serio asunto.Algunos no creen que deberíamos lidiar con asuntos negativos como este. No creen que deberíamos mencionar nombre y públicamente exponer los compromisos de los líderes Cristianos. Pero debemos hacerlo.

Primero, debemos predicar mensajes de esta naturaleza como un asunto de obediencia. El Señor Jesucristo reprendió a los falsos maestros públicamente (Mateo 23), y los apóstoles siguieron su ejemplo. Ellos reprendieron y advirtieron de los falsos maestros y comprometedores por nombre. Aún Pablo reprendió a Pedro públicamente por su compromiso con la verdad (Gal. 2:9-14), luego describió la escena en una epístola para que todas las iglesias la vieran. En las Epístolas Pastorales, ocho hombres son mencionados públicamente por sus errores (1 Tim. 1:19-20, 2 Tim. 1:15, 2:17, 4:10, 4:14-16). Hemos sido enviados a “predicar la palabra, reprender, reprobar, exhortar…” (2 Tim. 4:2). Así que, reprobando errores es un asunto de obediencia.

Segundo, debemos predicar mensajes de esta naturaleza porque concierne al evangelio. Las relaciones ecuménicas entre evangélicos y católicos es un asunto que le pertenece al evangelio. Este no es un problema menor. Roma predica un evangelio sacramental que es aborrecido por Dios y que lleva a la gente al infierno. El Concilio de Trento, reafirmado por el de Vaticano II, proclama, “Si alguien dice que ser justificado por la fe no es nada más que confianza en la divina misericordia que perdona los pecados por el amor de Cristo, o que es por esa confianza solamente que somos justificados… sea maldito” (Canon 12). Roma es así un enemigo declarado de la fe del Nuevo Testamento.

Aquellos que hacen amistado con el Romanismo ponen un sello de aprobación –inconscientemente talvez, pero tanto como sin dudas—sobre el falso evangelio predicado por sus amigos Romanos Católicos.

Cuando Billy Graham incluye católicos en sus cruzadas evangelísticas y envía averiguadores a las iglesias católicas, a aquellos que lo observan se les hace creer que el Catolicismo Romano debe ser verdadero cristianismo. Cuando los líderes evangélicos hacen amistad con Roman, un clima es creado por medio del cual es muy difícil predicar que los católicos necesitan ser salvos y dejar su falsa “iglesia.” Los evangélicos ecuménicos rompen las paredes entre la verdad y el error y enlodan las aguas del trabajo evangélico.

Las relaciones ecuménicas son asunto excesivamente serio con eternas consecuencias destructivas.

¿HA CAMBIADO ROMA?
Algunos alegan que Roma ha cambiado y que ya no debemos decir que es herética. Mientras las declaraciones del Concilio Vaticano II de 1960 si trajeron cambios a la iglesia católica, no cambiaron sus dogmas fundamentales. El Concilio Vaticano II no solamente sostuvo las falsas enseñanzas de Roma, sino que también las fortaleció.

Los 2,400 obispos asistentes al concilio Vaticano II reafirmaron tales herejías como la salvación a través de los sacramentos, la supremacía papal, el sacerdocio romano, la misa como un re-sacrificio de Cristo, la tradición católica como equivalente a las Escrituras, María como la Reina del Cielo y co-redentora con Cristo, la confesión auricular (confesión de los pecados en el oído de un sacerdote), peregrinajes a “tumbas santas”, el purgatorio, y las oraciones hacia y por los muertos.

Todas estas cosas fueron reafirmador por el concilio Vaticano II, el último, el estatuto de mayor autoridad de las enseñanzas católicas. El Papa Juan XXIII, en la apertura de este concilio, instituyó: “La preocupación más grande del Concilio Ecuménico es esta: que el sagrado depósito de la doctrina cristiana debe ser guardado y enseñado más eficazmente.” De esta manera, El Concilio Vaticano II no cambió la fundación doctrinal del Romanismo.

Hay católicos hoy en día que alegan no creer en las herejías de roma, pero esto no cambia el hecho de que Roma los sostiene. Si uno no cree los dogmas oficiales católicos, debería dejar la iglesia católica.

En la parte 5 de estos artículos sobre “Billy Graham y Roma” hemos incluido algunas citas del concilio Vaticano II que reafirman las falsas doctrinas de Roma.

El hecho es que la Iglesia Católica enseña las más viles de las herejías, y Dios manda que los cristianos se separen de tales cosas. Cuando los líderes evangélicos hacen amistad con el Romanismo, están actuando en directa desobediencia a la Palabra de Dios.

“Y os ruego hermanos, que vigiléis a los que causan disensiones y tropiezos contra las enseñas que vosotros aprendisteis, y que os apartéis de ellos.” (Romanos 16:17).

“teniendo apariencia de piedad, pero habiendo negado su poder; a los tales evita.” (2 Tim. 3:5).

“No estéis unidos en yugo desigual con los incrédulos, pues ¿que asociación tienen la justicia y la iniquidad? ¿o qué comunión la luz con las tinieblas?” (2 Cor. 6:14).

“Vuestra jactancia no es buena. ¿No sabéis que un poco de levadura fermenta toda la masa? Limpiad la levadura vieja para que seáis masa nueva, así como lo sois, sin levadura. Porque aún Cristo, nuestra Pascua, ha sido sacrificado. Por tanto, celebremos la fiesta no con la levadura vieja, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura de sinceridad y de verdad.” (1 Cor. 5:6-8).

“Pero temo que, así como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestras mentes sean desviadas de la sencillez y pureza de Cristo. Porque si alguien viene y predica a otro Jesús, a quien no hemos predicado, o recibís un espíritu diferente, que no habéis recibido, o un evangelio distinto, que no habéis aceptado, bien lo toleráis.” (2 Cor. 11:3-4).

CATOLICOS EVANGELICOS
Algunos que saben que Roma como institución no ha cambiado, creen que hay un “renuevo” que está ocurriendo dentro de la Iglesia Católica que está trayendo a los católicos a una experiencia evangélica y de fe. El libro de 1991 “Evangélicos Católicos” de Keith Fournier. (prólogo de Charles Colson) pone adelante este pensamiento. Fournier sostiene que el es verdaderamente católico y verdaderamente evangélico, y Colson, quien es un “evangélico” segura eso. Ambos están muy confundidos. El término “evangélico católico” le da vuelta al lenguaje y niega la definición histórica de ambos.

Más allá, cuando lo examinamos, este fenómeno evangélico católico es nada más que una hábil artimaña. Para ilustrarlo citamos una entrevista que Dennis Costella, de la Asociación Evangélica Fundamental, tuvo con Keith Fournier en Notre Dame ’88, una gran conferencia carismática católica. Cuando Costella le preguntó acerca de los católicos que están usando el material de Explosión de Evangelismo de D. James Kennedy, Fournier respondió: “…algunos de los anteriores planes de nuestro programa tuvieron mucho que ver con una parroquia católica que tenía el programa de James Kennedy… El evangelio es el evangelio y todos sabemos lo que la verdad básica del evangelio es… diferencias denominacionales son en lo siguiente… hubieron un par de cosas en el proceso de James Kennedy que nosotros como católicos no pudimos aceptar porque no eran enseñanza católica. POR EJEMPLO, ERA DEMASIADO OBVIO LA TOTAL SEGURIDAD DE LA SALVACION… Y LA OTRA ES LA SALVACION PRO FE SOLAMENTE. LOS CATOLICOS SOMOS SALVOS POR FE Y TAMBIEN A TRAVES DE LA OBEDIENCIA A CRISTO. No ganamos nuestra salvación pero creemos que hay actos de obediencia y cooperación en el Espíritu de Dios que están atadas a la salvación” (Entrevista por Dennis Costella con Keith Fournier y Chris Noble, 1988 Conferencia Nacional del Renuevo Carismático en la Iglesia Católica, Viernes-Domingo, Mayo 27-29, 1988, Notre Dame Campus, South Bend, Indiana).

¿Ven el tremendo engaño en esto? Fournier dice que el evangelio es el evangelio, implicando que todos estamos predicando el mismo básico evangelio, dirigiéndose a negar el mismo corazón del evangelio que es la salvación a través de la gracia de Cristo solo por fe. El llamó las diferencias como un asunto de “interpretación” o quizás un asunto de semántica, pero ese no es el caso. Agregar cualquier tipo de trabajo a la gracia de Cristo es herejía y blasfemia, y trae la maldición de Dios sobre cualquiera que lo predique. (Gal. 1:8-10). Fournier alega que cree en la salvación por la gracia de Dios, pero al agregar trabajos y sacramentos a la gracia, la corrompe. “Pero si es por gracia, ya no es a base de obras, de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra.” (Rom. 11:6).

Fournier dice “somos salvos por la fe y TAMBIEN a través de la obediencia a Cristo,” y aún así dice no creer en que se gana la salvación. Esto es culto Jesuita en su más diabólica presentación

Cuando encuentro a un hombre que está fijo en el tipo de engaño que Fournier surte, No discutiré o pelearé con el. Obedeceré a Dios y lo evadiré y me separaré de el. “Un hombre que cause divisiones, después de la primera y segunda amonestación, deséchalo; sabiendo que el tal es perverso y peca, habiéndose condenado a sí mismo” (Tito 3:10-11). Nótese que Dios no nos enseña a debatirles interminablemente. Después de la primera y segunda amonestación, deben ser desechados.

No hay excusa para los líderes del evangelio de hoy para ser engañados por este tipo de publicidad. Si un hombre no es doctrinalmente fuerte, lo suficiente para ver a través del engaño de Roma, no está calificado para ser un líder cristiano (Tito 1:9-11). Los líderes evangélicos de hoy tienen impresionantes capacidades escolares, pero tienen poco discernimiento espiritual. Esto último no puede ser obtenido en una institución de alto aprendizaje, Viene del Espíritu Santo a los obedientes, santos regenerados. “En aquel tiempo, hablando Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque ocultaste estas cosas a sabios e inteligentes, y las revelaste a los niños” (Mat. 11:25).

LO QUE ERA EL EVANGELISMO HACE UNA GENERACION
El evangelismo de nuestros días es una diferente criatura del de los años 40 y antes. Hace 50 años el término “evangélico” se refería a la firme y bíblica creencia cristiana. A través del término “evangélico”, como “fundamentalista” nunca ha tenido una definición establecida y siempre incorporó una amplia latitud de creencia; como regla, tradicionalmente se describió Protestantes a quiens creían la Biblia sin reservaciones, quienes predicaban el nuevo nacimiento, y se oponían estridentemente a Roma. Generalmente hablando (y ciertamente en contraste con el blando evangelismo de hoy), los evangélicos de Norte América de generaciones pasadas eran soldados militantes para Cristo.

Algunos trazan el término “evangélico” a los avivamientos ingleses de los Wesleys y los Whitefield. Otros lo trazan a los días de la Reforma Protestante. En todo caso, el evangelismo antiguo era dogmático y militante. Era Protestantismo chapado a la antigua. Lutero fue excomulgado por el Papa; Juan Wesley fue excluído de las iglesias anglicanas. Todas las denominaciones Protestantes alguna vez identificaron a Roma como la ramera Babilonia de Apocalipsis 17. Cualquiera familiarizado con los antiguos credos Luteranos, Metodistas y Presbiterianos saben esto. Aunque nosotros los Bautistas no vemos ojo por ojo con ellos en muchos puntos importantes, esos hombres se mantuvieron militantes por lo que creyeron como verdad. No solo definieron lo que creyeron que la Biblia enseñaba, lo definieron en contradicción al error. Eran audaces militantes de la verdad como la vieron. Esto es exactamente lo que el evangelismo de hoy en día no es.

Consideremos ejemplos de esto de los antiguos Artículos Metodistas de Religión: Transubstanciación, o el cambio de sustancia del pan y el vino en la Cena del Señor, no puede ser probado por la Santa Escritura, pero es repugnante a las claras palabras de la Escritura, destruyendo la naturaleza de la ordenanza, y ha dado ocasión para muchas supersticiones … “La Cena del Señor no fue por ordenanza del Señor reservada, llevada, levantada o adorada” “…el sacrificio de las Misas en el cual es comúnmente dicho que el sacerdote ofrece a Cristo por los vivos y los muertos, para tener remisión del dolor o la culpa, es una fábula blasfema, un engaño peligroso.”

David Otis Fuller, hablando de los soldados evangélicos de los días pasados dijo: “Cada hombre poseía la misma feroz convicción de que toda la verdad es absoluta, no relativa. Por estos hombres, la verdad nunca fue una nariz de cera para ser desviada para ajustarse a su sistema de dialécticas o casuística engañosa. Dos veces dos hace cuatro. En matemáticas, la suprema autoridad era la tabla de multiplicación; en teología, la absoluta autoridad era la Biblia” (D.O. Fuller, Prefacio, Valiante por la Verdad, New York: McGraw-Hill Book Company, 1961, pp. ix,x).

Un ejemplo es el evangelista James Stewart. El fue usado en gran manera en avivamientos del Este de Europa antes de la caída de la Cortina de Hierro y sus sermones publicados se caracterizaban por declaraciones inflexibles de la verdad bíblica. No solamente predicó el evangelio y las positivas verdades de la Palabra de Dios, predicó también contra el error y se comprometió. En sermones como “Evangelismo Potpurrí” Stewart atestiguó grandemente en contra del ecumenismo moderno. Considérese una cita de ese sermón, primeramente predicado en 1940 y 1950:

Debemos estar más atemorizados de la lisonja de los campos enemigos que de la persecución. Lean las páginas de la historia de la Iglesia. La persecución nunca hizo ningún daño a la Iglesia de Dios, pero comprometerse con el mundo siempre le ha robado el poder de su pureza…

‘Evangelismo Potpurrí’ consiste de dos temas: campañas de evangelismo mezclado y el cristianismo mezclado. Por campañas de evangelismo mezclado me refiero a la alianza de las iglesias evangélicas modernas juntas en un esfuerzo evangelístico…

Cuando la religión levanta un avivamiento, debe tener de 5 a veinte iglesias de credos heterogéneos y cuerpos sectariales para entrar en un gran esfuerzo de unión; debe tener un coro enorme y grandes instrumentos musicales, y muchos predicadores con comités multiplicados, y cada comité encabezado por algún banquero, juez, alcalde o la esposa de un millonario. Firma tarjetas como sustituto para el llanto de corazones partidos del arrepentimiento escritural. Debe contar sus convertidos por cientos en reuniones de pocos días. Debe disculparse por la depravación natural…

Las empresas de religiones humanas tienen una atmósfera de terrenidad en ellas. Menosprecia los días de las cosas pequeñas y desdeña a la pequeña gente humilde y de caminos tristes. Anhelan más saltar a la prosperidad. Su música no tiene la palabra en ella, su risa carece de gozo divino, su adoración carece del amor sobrenatural, sus oraciones no atraen grandes respuestas, no trabaja en milagros, no atrae ninguna crítica del mundo, y no tiene la luz de la eternidad en sus ojos. Es pobre y enfermiza, nacida de la unión del corazón del mundo con la cabeza de la teología cristiana, un perro cruzado, bastardo con una iglesia caída como madre y el mundo como su padre. Oh, mi querido hermano y hermana, nunca olvides que este monstruo antinatural será destruido en la regreso del Bendito Señor Jesucristo (James Stewart, Evangelismo, Asheville, NC: Projectos de Evangelio, pp. 25-28).

¿Cuán popular sería James Stewart en los círculos evangélicos hoy?

El Bautista C.H. Spurgeon (1834-1892) es otro ejemplo de lo que “evangélico” significó en generaciones pasadas. El ministerio de Charles Haddon Spurgeon se caracterizó por la fidelidad a la verdad, la vida de santidad, el evangelio de la gracia pura, y una exposición sin dudas del error. Aunque difamado y malentendido, Spurgeon no se retrajo de separarse de la Unión Bautista por la falsa doctrina que estaban apoyando allí. También se mantuvo sin dudas contra el Catolicismo Romano. Consideremos esta cita de uno de los sermones de Spurgeon:

“Es imposible pero la Iglesia de Roma debe disolverse, cuando nosotros que somos los guardianes del rebaño callamos, y otros están gentil y sutilmente quitando el césped del camino, y haciéndolo tan suave y sutil como sea posible, para que los convertidos puedan viajar a las redes infernales del Papado. Queremos a John Knox de vuelta. No me hablen de hombres gentiles y apacibles, de suaves maneras y palabras delicadas, queremos al fiero Knox, y aún a pesar de su vehemencia haga sonar nuestros púlpitos,’ estuvo bien si lo que hizo fue despertar nuestros corazones a la acción” (Sermones C.H. Spurgeon, Vol. 10, pags. 322-3).

Cuando fue la última vez que leyó algo así en la revista Cristianidad Hoy, El viejo Spurgeon golpeó el clavo en la cabeza. Tristemente, el evangelismo de hoy está en el negocio de suavizar el camino del catolicismo romano para aquellos que viajan por el al infierno.

Se podrían dar muchos otros ejemplos para mostrar que el evangelismo de las generaciones pasadas conllevaba la lucha más valiente por la fe. Los guerreros del evangelio de eras pasadas no fallaron en titular a Roma como “La madre de de las rameras” y habrían considerado impensable tener amistad con el Romanismo.

EL NUEVO EVANGELISMO
Durante la primera mitad del siglo veinte el evangelismo en América estaba identificado con el fundamentalismo. Muchos historiadores hacen esta conexión, incluyendo a Mark Ellingsen (El Movimiento Evangélico) y George Marsden (Fundamentalismo Reformante). Marsden dice, “No huvo una práctica distinción entre el fundamentalismo y los evangélicos: las palabras eran intercambiables” (p. 48). Cuando la Asociación Nacional de Evangélicos (ANE) fue formada en 1942, por ejemplo, participantes incluidos tales como los leales líderes fundamentalistas como Bob Jones, Sr., John R. Rice, Charles Woodbridge, Harry Ironside, David Otis Fuller, y R.G. Lee.

A mediados de 1950, ocurrió un claro rompimiento entre los fundamentalistas separatistas y los no separatistas evangélicos. Esto fue ocasionado por el evangelismo ecuménico de Billy Graham. Muchos de los hombres más fuertes salieron de la ANE. Los términos evangelismo y fundamentalismo comenzar a “referirse a dos movimientos diferentes” (William Martin, Un profeta con honor, p. 224).

Los hijos de los predicadores del evangelismo-fundamentalismo determinaron crear un “Nuevo Evangelismo”. Ellos no serían peleadores, serían diplomáticos, positivos más que militantes, infiltradores más que separatistas. No estarían restringidos por una mentalidad separatista.

El término “Nuevo Evangelismo” definió un nuevo tipo de evangelismo para distinguirlo de aquellos que habían nacido bajo ese título. De esa manera, en el mismo nombre que “Nuevo Evangelismo” es el testigo de que el Evangelismo antiguo, indiferente a cualquier debilidad (y hay muchas), fue bíblicamente dogmático y militante. El término “Nuevo Evangelismo” fue probablemente acuñado por Harold Ockenga (1905-1985), probablemente el más influyente lider evangélico de 1940. El era pastor de la Iglesia Park Street (Congregacional) en Boston, fundador de la Asociación Nacional de Evangélicos, co-fundador y una vez presidente del Seminario Teológico Fuller, primer presidente de la Sociedad Mundial Evangélica, presidente del Colegio Gordon y del Seminario Teológico Gordon-Cowell, un director de la Asociación Evangelística Billy Graham, y presidente de la junta y una vez editor de la revista Cristiandad Hoy. En el prefacio del librdo de Harold Lindsell “La Batalla por la Biblia”, Ockenga instituyó la filosofía del Nuevo Evangelismo:

“El Neo-evangelismo nació en 1948 en conexión con un discurso de convocación que di en el Auditorio Cívico en Pasadena. Mientras reafirmaba el punto de vista teológico del fundamentalismo, este discruso repudiaba su eclesiologismo y sus teorías sociales. El llamado para una REPUDIACION AL SEPARATISMO y las convocatorias al involucramiento social recibieron una respuesta cordial de parte de muchos evangélicos… Difirió del fundamentalismo en su repudiación hacia el separatismo y su determinación a comprometerse en el diálogo teológico. Tenía un nuevo énfasis sobre su aplicación al evangelio de las áreas sociológicas, políticas y económicas de la vida.”

Ockenga pudo o no pudo haber acuñado el término “Nuevo Evangelismo”, pero es cierto que el movimiento mismo no “nació” de su discurso de convocación. El no creó el movimiento; meramente lo tituló y describió el nuevo humor del positivismo y la no militancia que fue rápidamente penetrando su generación. Ockenga y la nueva generación de Evangélicos, Billy Graham figurando más prominentemente, determinó abandonar la posición bíblica militante. En cambio, perseguirían el diálogo, intelectualismo, y aplacamiento. Ellos determinaron mantenerse entre las denominaciones apostatas para intentar cambiar las cosas desde dentro en lugar de practicar la separación bíblica. El Nuevo Evangélico dialogaría con aquellos que enseñan el error en lugar de proclamar la Palabra de Dios valientemente y sin temor. El Nuevo Evangelio se encontraría con el orgulloso humanista y el altivo liberal en su propio terreno con escolaridades humanas en lugar de seguir el camino humilde de ser contado como inocente por el amor de Dios manteniéndose humilde y simple según la Biblia. Los líderes del Nuevo Evangelio también determinarían iniciar un “proceso de volver a pensar” por medio del cual los viejos caminos quedarían para ser continuamente reasignados en vistas de nuevas metas, métodos, e ideologías.

El Dr. Charles Woodbridge, un professor del Seminario Teológico Fuller en sus últimos días, un miembro fundador de la Asociación Nacional de Evangélicos, y un amigo de hombres como Harold Ockenga y Carl Henry, rechazó el Nuevo Evangelismo y pasó el resto de su vida advirtiendo de sus peligros. En su libro de 1969, El Nuevo Evangelismo, el señaló el camino descendete del Nuevo Evangelismo: “El Nuevo Evangelismo es un peligro teológico y moral del tipo más mortal. Es un ataque insidioso hacia la Palabra de Dios… El Nuevo Evangelismo aboga la TOLERACION del error. Está siguiendo el camino en descenso de la ACOMODACION al error, la COOPERACION con el error, la CONTAMINACION por el error, y la última CAPITULACION hacia el error!” (Woodbridge, El Nuevo Evangelismo, pp. 9,15).

Cada década que ha pasado ha atestiguado más claramente la verdad de las observaciones del Dr. Woodbridge. La Toleración al error guía a la acomodación, cooperación, contaminación y capitulación. En 1958, William Ashbrook escribió “Evangelismo: El Nuevo Neutralismo”, que comenzó con la siguiente advertencia: “Esta es la era de ‘ismos’, algunos buenos, muchos malos! Uno de los más jóvenes miembros del rebaño Christendom es llamado El Nuevo Evangelismo. Podría mejor titularse El Nuevo Neutralismo. Este nuevo ‘Evangelismo’ se jacta de mucho orgullo, y ha absorbido mucho de la cultura del mundo para compartir el reproche hacia el fundamentalismo. Todavía tiene suficiente fe y mucho entendimiento de la Biblia para aparecer en las togas del modernismo. BUSCA TERRENO NEUTRAL, no siendo ni pez ni carnada, ni derecha ni izquierda, para no estar en contra de nada.”

“Los cristianos creyentes de la Biblia harían bien en estar advertido del Nuevo Evangelismo por cuatro razones válidas. Primero, es un movimiento NACIDO DEL OTORGAMIENTO. Segundo, un movimiento NUTRIDO EN EL ORGULLO DEL INTELECTO. Tercero, es un movimiento QUE CRECE EN EL APACIGUAMIENTO DEL MAL; y finalmente es un movimiento CONDENADO POR EL JUCIO DE LA SANTA PALABRA DE DIOS.”

En “La Historia del Fundamentalismo en América”, el Dr. George Dollar hace la observación: “Se ha convertido el pasatiempo favorito de los escritores neo evangelistas, quienes saben tan poco sobre la historia del Fundamentalismo, el llamarlo por nombres ofensivos, como para enterrarlo en el oprobio. EL VERDADERO PELIGRO NO ES EL FUNDAMENTALISMO FUERTE SINO EL SUAVE Y AFEMINADO CRISTIANISMO –EXOTICO PERO COVARDE -. Es triste que estos hombres no atiendan a la advertencia de W.B Riley acerca de la amenaza del ‘en medio del camino-ismo’” (Dollar, La Historia del Fundamentalismo en América, 1973, p. 208).

Dios dice, “Caminen por las sendas antiguas”, pero el Nuevo Evangelismo reprueba los viejos caminos. Dios dice, “No remuevan las marcas antiguas que vuestros padres han puesto,” pero el Nuevo Evangelismo las ha removido una por una. Dios dice, “no tengan compañerismo con las obras infructuosas de la oscuridad” pero el Nuevo Evangelismo razona que ese compañerismo es necesario. Dios dice, “Un poco de levadura leuda toda la masa”, pero el Nuevo Evangelismo piensa que puede reformar la masa ya leudada. Dios dice, “Las malas compañías corrompen las buenas costumbres”, pero el Nuevo Evangelismo piensa que las buenas costumbres pueden elevar a las malas compañías. Dios dice, “Yo resisto a los altivos pero doy gracia a los humildes”, pero el Nuevo Evangelismo piensa que el camino para alcanzar al mundo es tratándolos en su propio territorio, igualándolos escolarmente grado por grado.

LA NUEVA FILOSOFIA EVANGELICA HA PERMEADO AL EVANGELISMO
La levadura del Nuevo Evangelismo se riega rápidamente. La filosofía del Nuevo Evangelismo ha sido adoptada por los bien conocidos líderes cristianos como Bill Bright, Harold Lindsell, John R.W. Stott, Luis Palau, E.V. Hill, Leighton Ford, Charles Stanley, Bill Hybels, Warren Wiersbe, Chuck Colson, Donald McGavran, Tony Campolo, Arthur Glasser, D. James Kennedy, David Hocking, Charles Swindoll, y muchos otros hombres. El Nuevo evangelismo fue popularizado a través de agradables personalidades y transmisiones a través de poderosas impresiones, radio y medios televisivos. Cristiandad Hoy fue fundada en 1956 para dar voz a la nueva filosofía. A través de casas editoras como InterVarsity Press, Zondervan, Tyndale House Publishers, Moody Press, y Thomas Nelson -para nombrar algunos pensadores Neo evangelistas- hubo transmisiones a través del mundo. El Nuevo Evangelismo se convirtió en el principio base de las grandes organizaciones interdenominacionales como la Asociación Nacional de Evangélicos, Los Transmisores Religiosos Nacionales, Juventud para Cristo, Campo de Cruzados para Cristo, De Regreso a la Biblia, La comunidad Cristiana InterVarsity, Visión Mundial, Operación Mobilización, La Asociación de Misiones Extranjeras Cristianas, La comunidad Evangélica Mundial, La Asociación Nacional de la Escuela Dominical, etc. Fue regada por medio de instituciones educativas como el Seminario Teológico Fuller, Wheaton College, Gordon-Conwell, BIOLA, y El Instituto Bíblico Moody. Incontables conferencias han sido organizadas para promover el Nuevo Evangelismo. Dos de las más grandes e influyentes fueron Amsterdam ’83 y Amsterdam ’86, las cuales fueron patrocinadas por los Ministerios Billy Graham y fueron concurridas por miles de predicadores de todo el mundo.

A causa de la tremenda influencia de estos hombres y organizaciones, la enseñanza del Nuevo Evangelismo ha barrido el globo. Hoy no es exageración decir que casi sin excepción, aquellos que se llaman a sí mismos Evangélicos son Nuevos Evangélicos; los términos se han vuelto sinónimos. Los evangélicos de la antigua línea, con raras excepciones, han estado o alineados con el movimiento Fundamentalista o han adoptado el Nuevo Evangelismo.

El movimiento evangélico hoy es el movimiento del Nuevo Evangelio. Para propósitos prácticos, son lo mismo. “Parte de la actual confusión con respecto al Nuevo Evangelismo proviene del hecho de que ahora hay una pequeña diferencia entre el evangelismo y el Nuevo Evangelismo. Los principios del original Nuevo Evangelismo se han vuelto tan universalmente aceptados por aquellos que se refieren a sí mismo como evangélicos, que cualquier distinción que haya habido hace años se ha perdido. No hay duda al establecer que el señalamiento de ‘Ockenga’ sobre el nuevo movimiento como “Nuevo o Neo Evangelismo” fue abreviado a “Evangélico”… De esa manera hoy hablamos de esta rama del Cristianismo conservador simplemente como el movimiento Evangélico” (Ernest Pickering, La tragedia del otorgamiento, p. 96).

EL NUEVO EVANGELISMO NO ES UNA DENOMINACION O GRUPO. ES UN ESPIRITU DE DESOBEDIENCIA. ES UNA ACCION DE OTORGAMIENTO.
Es un rechazo a muchos de los negativos aspectos del cristianismo del Nuevo Testamento. ES UNA ACTITUD DE POSITIVISMO. Los presbiterianos de la antigua línea pueden ser Nuevos Evangélicos. Los metodistas de la antigua línea pueden ser Nuevos Evangélicos. Las iglesias de la Biblia Fundamental pueden ser Nuevas Evangélicas. LOS BAUTISTAS INDEPENDIENTES FUNDAMENTALISTAS PUEDEN SER NUEVOS EVANGELICOS. Muchos lo son, de hecho, y el número parece estar creciendo rápidamente. Cuidado, amigos. No sean engañados por ese título. Examinen el contenido, y evitan aquello que es contrario a la Palabra de Dios. Llámenlo como quieran, una actitud positiva-solo-neutral no es el cristianismo del Nuevo Testamento.

LOS ULTIMOS DIAS QUE ESTARAN CARACTERIZADOS POR LA APOSTASIA
El hecho de que la pared entre la verdad y el error haya sido echada abajo en una generación, aunque sea lastimoso, no debería sorprendernos. ¿No advirtieron los apóstoles sobre la apostasía, el otorgamiento, el decline espiritual, confusión doctrinal, duplicidad religiosa? Nótense pasajes como Mateo 24; 2 Tesalonicense 2; 1 Timoteo 4; 2 Timoteo 3-4; 2 Pedro 2-3; Judas; y Apocalipsis 13 y 17. Estas profecías pintan un cuadro del curso de la era de la iglesia, y es de profunda apostasía religiosa y falsa unidad que crecerá a través de esta era y florecerá justo antes del regreso de Cristo. Esto es exactamente lo que ha pasado durante los últimos 1900 años de la historia de la iglesia, y esta generación presente ha atestiguado un tremendo incremento en la marcha de la apostasía. No solo están las denominaciones Protestantes regresando hacia el redil romano, sino que aquellos que nunca han estado afiliados con Roma están comenzando a asociarse con ella.

EVANGELISMO Y ROMA
Nada ilustra mejor la caída del evangelismo que su creciente relación cercana con el Catolicismo Romano. Los guerreros evangélicos de las generaciones pasadas consideraron a Roma como la Madre de las Rameras. Esto no significa que los evangélicos antiguos odiaran a los Católicos Romanos. Lejos de eso. Era su amor por las almas lo que los motivó a predicar el evangelio a los Católicos para que algunos pudieran ser salvos y sacados como carbones del fuego.

El Catolicismo Romano, como se notó anteriormente, han cambiado desde 1800, pero no ha cambiado su naturaleza herética básica. Los cambios han sido cosméticos con el diseño para llevar más allá sus metas ecuménicas traicioneras.

Es imposible concebir a Charles Haddon Spurgeon llamando al blasfemo Papa de Roma un “gran evangelista” como Billy Graham ha dicho de Juan Pablo II. Sería imposible imaginar al evangelista James A. Stewart invitando a obispos católicos a pararse con el en una plataforma para “bendecir” a los que llegan a un servicio evangélico, pero esto es exactamente lo que Billy Graham hizo en Sao Paulo, Brasil, en 1963.

Los Nuevos Evangélicos de hoy son ciertamente una rama diferente de aquellos días pasados. Roma no ha cambiado, pero el evangelismo ciertamente lo ha hecho.